Lo que conviene decidir antes de contratar
Compara la distribución actual con la que deseas. Dibuja las conexiones previstas y señala puertas, huecos, radiadores, interruptores, desagües y muebles que no se retirarán. No hace falta un plano perfecto para formular preguntas, pero las intervenciones que requieran proyecto deben quedar en manos de técnicos competentes.
La comunidad puede necesitar información sobre accesos, protección del ascensor, ruidos y residuos; no presupongas que todos los permisos son iguales. Consulta a tu ayuntamiento para cada trabajo concreto, sin dar por sentado que una reforma interior está exenta de trámites. Si se afectan elementos comunes, estructura o fachada, busca asesoramiento profesional sobre el procedimiento aplicable.
Revisa los suministros disponibles y el uso que harás de la vivienda durante la obra. La potencia contratada es un dato a contrastar, no una recomendación de ampliación automática. Para gas y electricidad, encarga verificaciones y actuaciones a personal habilitado.
Antes de comenzar, guarda un punto de partida en el cuaderno y organiza las fases en el planificador.